El día 9 de Mayo del 2008, nuestro club entró en los anales de la Historia, como el primer club de arquería que dió una charla en la Feria del Libro. No descarto que también pueda ser el último, dado el escaso interés que despertó en los concurrentes a la Feria, pero si esto sucediera, no haría más que agregar un nuevo record a su currículum, me refiero al de nuestro club. Los escépticos de siempre, no perdieron oportunidad de advertirnos sobre los riesgos que corríamos al pretender ingresar por la fuerza de las armas( en este caso, portábamos arcos y flechas), a un ámbito de por sí renuente a permitir el ingreso a otras actividades que no lleven el rótulo de "culturales". Pero el grupo de optimistas que organizaba la charla, encolumnados detrás del Juez de Jueces, no se dejó amilanar. De inmediato se encontró la forma de portar un disfraz que le abriera las puertas y éste no fue otro que el título:" El deporte de la arquería y su incidencia en la cultura".
El Sr. organizador, como todo aquel que se precie de tal, delegó las funciones menores en quien les habla y no por haber considerado que era la más capacitada para ello, sino porque esta persona tiene la malsana costumbre de levantar la mano cuando nadie se lo requiere, costumbre que arrastra desde sus días en la escuela primaria.
Durante dos semanas, los correos fueron y vinieron a un ritmo vertiginoso, contradiciéndose muchas veces entre sí, debido a la urgencia que caracterizaba al momento. No faltaron las noches de insomnio, tratando de encontrarle la vuelta a tan disparatado proyecto. Llegó por fin la gran noche y comenzaron a llegar los concurrentes que no eran otros que los arqueros propiamente dichos. Viendo lo exiguo del lugar, se informó a los que iban llegando, que se ubicaran en los asientos con la finalidad de demostrar que había mucha gente interesada en la charla, pero que apenas comenzaran a picar los ingenuos de afuera, se les cediera el asiento disimuladamente. Esto no fue necesario, pues a lo largo de la charla, creo que si digo que llegaron a cinco los interesados, estoy excediéndome. Y no fue por falta de iniciativa: circulando por los corredores externos al stand donde se desarrollaba el evento, los paseantes eran informados primero, arengados luego, y amenazados por último, por alguno de nuestros arqueros, sobretodo por uno de ellos, que suele abrir desmesuradamente sus ojos azules, cuando ve que su interlocutor no entra en razones; hasta cierto instructor, por lo común hombre mesurado y serio, dejó de lado sus renuencias naturales para ponerse a informar de viva voz, cual era la página web del club, ya que si no querían entrar y estando en su derecho, aquellos paseantes desinteresados, por lo menos supieran que tenían un lugar adonde recurrir en caso de arrepentimiento.
Nuestros arqueros, en tanto, se demoraban en ingresar a la sala, embobados ante el video que había confeccionado nuestro diagramador. Pero el espectáculo era digno de verse, pues acostumbrados como estamos a vernos todos en ropa de fajina, allí relucíamos como recién salidos de la tintorería: ambos en los caballeros, faldas y tacos en las damas, etc.
Cuando finalmente logramos iniciar la charla, pude comprobar que aquello era por lo menos surrealista: en el panel, se encontraba, entre otros, quien les habla, dando cátedra sobre torneos, teniendo en su haber la pobre suma de 2 torneos en 2 años y ninguno de ellos ganado. Además todos los arqueros disertantes hablaban a otros arqueros que ya sabían todo lo que se les estaba diciendo y a veces más. Aún así fue destacada la actuación de todos y eso puede comprobarse en las fotos que han llegado a posteriori por correo y donde se puede comprobar que todos han sabido portar con dignidad el micrófono.Los aplausos fueron estruendosos sobretodo por parte de mi familia que ya había sido adiestrada a tales efectos.
Se cerró la velada en una pizzería cercana, donde la cerveza ayudó a digerir el suceso.
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